La leishmaniosis canina es una enfermedad grave, muy presente en muchas zonas de España, que puede afectar de por vida a los perros si no se previene y trata adecuadamente.
En este artículo te contamos, con un lenguaje claro:
- Qué es la leishmaniosis y cómo se transmite.
- Cuáles son sus principales síntomas.
- Qué opciones de prevención y tratamiento existen hoy.
¿Qué es la leishmaniosis canina?
Es una enfermedad causada por un parásito microscópico del género Leishmania. En los perros, puede provocar alteraciones en la piel, órganos internos y el sistema inmunitario.
No se transmite por contacto directo entre perros o de perro a persona. El responsable del contagio es un insecto vector.
Cómo se transmite: el papel del flebótomo
El parásito se transmite a través de la picadura de un mosquito muy pequeño llamado flebótomo:
- El flebótomo pica a un perro infectado y se contagia.
- Al picar a otro perro sano, le transmite el parásito.
Estos mosquitos están especialmente activos en épocas cálidas (primavera, verano y principios de otoño) y al anochecer.
Síntomas más frecuentes de la leishmaniosis en perros
La enfermedad puede manifestarse de formas muy variadas. Algunos signos de alerta son:
- Pérdida de peso pese a que el perro come con normalidad.
- Cansancio, apatía o menor tolerancia al ejercicio.
- Problemas de piel: caspa, caída de pelo, heridas que no cicatrizan.
- Crecimiento excesivo de las uñas.
- Sangrados nasales.
- Aumento de tamaño de ganglios linfáticos.
En fases avanzadas, puede afectar a riñones, hígado y otros órganos, complicando mucho el pronóstico.
Diagnóstico de la leishmaniosis
Si tu veterinario sospecha de leishmaniosis, puede recomendar:
- Análisis de sangre para detectar anticuerpos o el propio parásito.
- Pruebas complementarias (bioquímica, orina) para valorar el estado general del perro.
Es importante no basarse solo en los síntomas, ya que pueden confundirse con otras enfermedades.

Prevención: la mejor herramienta contra la leishmaniosis
La buena noticia es que hoy podemos reducir mucho el riesgo de contagio combinando varias medidas:
- Collares o pipetas repelentes específicos frente a flebótomos.
- Evitar que el perro duerma al aire libre en las horas de más actividad del mosquito.
- En algunos casos, el veterinario puede recomendar vacunas y/o inmunomoduladores para reforzar la respuesta del sistema inmunitario.
Tu clínica veterinaria te orientará sobre el plan preventivo más adecuado según la zona donde vivas y el estilo de vida de tu perro.
Tratamiento de la leishmaniosis
Si el perro ya está infectado, el tratamiento suele incluir:
- Fármacos específicos contra Leishmania.
- Medicación de apoyo para controlar los síntomas y proteger órganos como el riñón.
- Revisiones periódicas y análisis para ajustar la pauta.
En muchos casos, la leishmaniosis se considera una enfermedad crónica: con buen seguimiento, muchos perros pueden llevar una vida larga y con buena calidad.
La leishmaniosis canina es una enfermedad seria, pero hoy disponemos de buenas herramientas de prevención y tratamiento. Proteger a tu perro pasa por combinar medidas repelentes, controles veterinarios regulares y, llegado el caso, seguir el tratamiento pautado sin interrupciones.
Ante cualquier duda o síntoma sospechoso, lo más prudente es consultar cuanto antes con tu veterinario de confianza.

